Identidad visual y gestión de redes para una estilista con más de 20 años de trayectoria.
Elvira es estilista y colorista hace más de veinte años. Tuvo su propia peluquería, y hace once años empezó a trabajar sola, a domicilio — un modelo que sostuvo todo este tiempo a pulso, en Luján, Buenos Aires.
Era conocida en su zona, pero esa reputación vivía solo boca en boca: no tenía un nombre propio, ni una identidad visual, ni una presencia en redes que representara el nivel de su trabajo.
Cuando decidió escalar, nos pidió dos cosas concretas: un logo, y que le manejemos las redes. La pregunta real no era reinventarla — era encontrar la forma de que años de trayectoria se pudieran reconocer y encontrar, sin perder lo que ya la hacía valiosa.

El logo no tenía que decirle a Elvira quién ser — tenía que decir, con claridad, quién ya es.
Diseñamos un isotipo que combina una tijera con una textura de cabello en un mismo trazo — reconocible tanto en un perfil de Instagram como en un cartel a la entrada de su espacio. A partir de ahí empezamos a construir su identidad en redes: perfil, contenido y carruseles editoriales que traducen su criterio profesional (diagnóstico antes que fórmula) en algo que se puede encontrar y reconocer.

Cada carrusel parte de una pregunta real de sus clientas, no de una fórmula genérica de contenido.



Once años de trayectoria sostenida boca en boca ahora tienen un nombre propio y una imagen que los representa en redes — el giro que Elvira decidió dar para posicionarse en la actualidad, sin dejar atrás lo que ya la hacía valiosa. El trabajo recién empieza.
¿Tenés un desafío parecido?